3. No eres tú ni tampoco yo

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Viejas matanzas y mezclas raciales, pecados y glorias del neolítico, determinan el presente índice bursátil. Qué aburrido tanto trabajar como no querer trabajar, piensa un viejo autodeprivado de oxitocina. La ortografía y la corrección están sobrevaloradas. Estoy demasiado disponible, y eso me quita carisma. La percepción pura es medicinal. Viejas ansiedades se convierten en alimento y refresco para el viejo y fiel dragón de plata. Todos los datos racionales señalan que el examen del B1 lo tengo aprobado. Viejos hechizos se reactivan y ejercen su influencia de formas anómalas y efectivas. Narrar al otro, entenderlo en sus términos y trasnformarlo de forma orgánica es una de mis tareas pendientes.

Esto que escribo es temporal y morirá, metamorfoseado, en más bellas formas. Sexo conectado a tubos y vínculos neuronales, la clase obrera occidental, los operarios y maderos del gran matadero, habrá una revuelta porque nadie querrá renunciar al coche ni a la carne barata ni al aire acondicionado todo el día enchufado; qué estupidez todo eso, salirse de todas esas necesidades impostadas es lo mejor que se puede hacer. Inevitable miopía de algunas élites, las mejores y principales medidas contra el cambio climático deben beneficiar a la clase obrera, como la mejora de la ciudad, la jornada de cuatro horas, la RBU y los impuestos al lujo y consumo conspicuo. Estos son los cimientos, los soldados del cambio climático serán los trabajadores de placas solares, los forestales, los agricultores ecológicos y demás. De verdad que no tengo ganas de ir a Alicante esta tarde, en qué líos me meto. La transición, desastrosa, de la URSS es un efecto necesario del tipo de élite política que el marxismo-leninismo creó, pensar lo contrario es ceguera. El populismo implica cierta traducción constante, y difícil, de la verdad a las necesidades, cuitas y manías del pueblo. El crimen afecta más a las clases populares por lo que le prevención y lucha contra éste debería a ser una prioridad de la izquierda.