Anoche me di un atracón…

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… y creo que sé la razón.

Mi novia dijo que la acompañase a cenar un sándwich, primer error.

Es bueno que una relación haya espacios de separación y diferencia, que es donde nace la añoranza y el amor, recuerdo que vi un trozo de jamón seco, intenté resistirme pero en sujetos deseantes y de voluntad fuerte como yo el deseo suele ganar a la restricción. Olvidé que al deseo se le combate mejor con deseo, estilo homeopatía, y por eso caí y comí de manera compulsiva.

Cuando haces pop ya no hay stop: Bacon, sándwich, leche, magdalenas, queso, arándanos, sobrasada, tostadas… Os repito, el deseo se combate con deseo, me gusta la comida pero también me gusta la meditación, las pesas, el viaje astral, escribir, el yoga y la lectura.

Lo estoy pagando ahora y eso tengo pensado hacer ayuno hoy para limpiar y dejar que la autofagia haga su trabajo. Pero volvamos a la razones del atracón.

Para evitar esos momentos de compulsión y de inautenticidad donde la deseidad (1) se impone sobre mi auténtica voluntad debo ponerme, como norma general, metas de trabajo, producción, creación y ejercicio ambiciosas. Da igual si apunto a las estrellas y sólo llego a la luna, da igual que nunca cumpla con 8 horas de escritura, proyecto de autosufciencia, ejercicio de fuerza y cardio, dos meditaciones al día, un ritual mágico, conexión con los elementos, orgasmo seco, rezos… porque esto, de manera obligada, no dejará espacio a penas para la que las malas hierbas de la compulsión crezcan y así iré, poco a poco, construyendo las rutas neuronales del hábito que son la clave de todo crecimiento personal, donde el deber ser se transforma en deseo y movimiento automático.

Respecto al ayuno, que es básicamente una forma de vaciar la gran joroba de calorías y liquidos que es la barriga y las mollas, quiero también rutinizarlo. Hay semanas que me da pereza hacerlo, me gustaría marcarme, excepto momentos especiales, una rutina de ayuno total para todos los sábado y, una vez al mes, mientras me quede suficiente grasa, llevar al ayuno un poco más lejos para entrenarme, un día más de lo habitual. Si me veo muy jodido, como mi ayuno es total, cero líquidos y cero comida, puedo añadir agua cuando me vea jodido. Según la evidencia científica todo lo que esté por debajo de tres días no destruye músculo si se combina con actividad y creo que es una cifra en la que me puedo manejar y que social y familiarmente es aceptable.

NOTAS

  1. La falsa idea de que la libertad consiste en satisfacer todos los deseos.