Apuntes que tomé el año pasado sobre Realismo raro, de Graham Harmann

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Me dejaron el libro de este autor sobre Lovecraft una semana antes de la explosión vírica, lo cual imposibilitó el club de lectura que había planeado el CENDEAC, por lo que me quedé el libro y las notas me las guardé para mí, ahora las comparto con vosotras:

Apuntes

La historia de la filosofía es la historia de cómo la gente une cosas que estaban separadas, por ejemplo el materialismo une a los átomos con la consciencia, o también la historia de separar cosas que estaban unidas, como es el caso del dualismo platónico.

En Heidegger vemos una idea muy interesante, el objeto aparece en la consciencia sólo cuando se problematiza, cuando no es problemático se oculta de forma automática.

Lovecraft hace una cosa muy interesante, describe las cosas de forma muy sensorial pero al mismo tiempo problematiza estas mismas descripciones.

Harman describe un brillante aforismo de Nietzsche; la grandeza de Nietzsche es el equilibrio entre la fuerza, la agudeza y la profundidad de sus pensamientos. Si explicas demasiadas, o expresas demasiadas preferencias personales, esto podría destruir el aforismo. Esto es un error que cometo mucho.

Si quieres saber porque un elemento estético funciona prueba a empeorarlo, es más fácil conocer cosas por la vía negativa lo cual genera buenas pistas e ideas para la posterior implementación.

El juego de Lovecraft son [pistas, escepticismo, dudas y realidad]. Muy interesante, me gustaría hacer lo mismo pero más radical.

Chtulhu no es exactamente una mezcla literal de dragón, humanoide y pulpo, como han popularizado los dibujos de los manuales de rol, sino una multiplicidad de estas características en una constante contradicción que no se puede aprehender, casi un tono psicodélico.

Lovecraft juega con la contradicción, usa detalles muy específicos como «Verde y viscosa ciudad» mezclado con descripciones como «una geometría totalmente errónea».

Una forma de generar una imaginación imposible es enumerar muchas diferentes y contradictorias cualidades de tal manera que la imaginación del lector se vea abrumada.

Creo que el cambio de género durante la narración, sea ésta novela o cuento, es muy interesante. Por ejemplo, un cuento que empiece como el típico relato de terror y termine como una novela romántica. Las combinaciones son casi infinitas y destruyen muchas de las expectativas que vienen asociadas a géneros concretos.

Para mi el terror funciona mejor, y esto considero que no lo hacia bien lovecraft cuando más inesperado y menos terror parece. En la vida real una pareja estaba enamorada, su dopamina buscaba hacerse el amor, el ambiente era erótico y de repente alguien te pega dos tiros. De novela erótica a de terror en segundos. Decir desde el principio “ominoso” y “espeluznante” es cargarse el ambiente. Hay que estimular las neuronas espejos para que uno no quiera que muera el protagonista, por eso la boda roja produce terror y estupor, por la implicación con los proyectos, inacabados, de ellos, por el ambiente, que simplemente era cotilla e incómodo y su brusca transformación.

Lovecraft mezcla hechos reales con fantasiosos en sus relato para incrementar la verosimilitud, el Necronomicón y las leyendas asociadas es un buen ejemplo.