Chamanismo tibetano

Tiempo de lectura: 3 minutos

Larry David. Chamanismo tibetano, éxtasis y sanación.

NOTAS TOMADAS POR YOLE

No fue la lectura más divertida, pero fue muy interesante anotar las diferentes ideas de este libro.

Aquí todos los apuntes que tomé al respecto:

Los chamanes tibetanos usan el scrying a traves de un espejo, ven a los dioses como si fuera en una televisión.

Según un chamán ser poseído por un dios es como un vaso de té siendo llenado.

Durante el ritual es necesario invocar guardianes divinos para evitar la posesión o ataques de espíritus malignos.

Para llevar a cabo el ritual de sanación la deidad posee al chamán.

Muchos chamanes, cuando poseídos, rechazan hablar con nadie directamente, necesitan un intermediario humano.

Cuando a un chamán se le preguntó por qué usaba dos concepciones diferentes del alma en dos rituales diferentes dio una respuesta budista: «la sanación está en el pensamiento, todo está en el pensamiento».

Un Dre es un tipo de fantasma que fracasó durante el bardo (el período de 49 días en el que el alma, según el budismo, viaja a su nuevo destino) y debido a que anda sin rumbo y destino está rabiosa.

Hay dos tipos de desmembramiento: pacífico e iracundo. El primero es una imitación del sacrificio del Buda con la tigresa, lo cual es una interesante visualización. El desmembramiento iracundo es típico en el chamanismo.

La historia de la chamana esquizofrénica. Un chamán descubrió que ella había sido adepta de una diosa en otra vida. Hasta que sus canales energéticos no fueron purificados y dejado paso a la posesión esta chamana sufrió graves brotes de locura. Esta chamana, en su trabajo curativo, golpeaba a los clientes con un montón de violencia durante los rituales. Esta violencia, entender la enfermedad como la responsabilidad de un espíritu malvado, elimina la responsabilidad individual y lo azaroso propio de la concepción occidental de la enfermedad. La chaman era capaz de llevar a cabo viajes astrales para expulsar la enfermedad. En ocasiones es la diosa la que hace el viaje astral y sacrifica una cabra durante el mismo. La chamana encarna a una deidad-perro llamada Kyi-trapala, lo cual es análogo a otros animales de poder chamánicos, la chamana tiene capacidad de resistir el fuego y el calor intenso, la cual es una habilidad chamánica clásica. Una de las curaciones que llevó a cabo fue la siguiente, un hombre sentía que se ahogaba y había perdido el habla, en realidad era un hechizo de amor que una amante le había lanzado (esto tiene un correlato psicosomático), en otra ocasión hizo una curación en frente de occidentales y una chica empezó a temblar, la chamana, poseída por la deidad, le dijo que era la hija de un rey serpiente y que tenía poderes místicos. Hay otros casos donde los clientes occidentales venían con mucho escepcticismo pero aún así acontecía la curación.

Es común tanto en el hinduismo como en el budismo que las deidades tengan dos naturalezas: pacífica y terrible. La naturaleza terrible funciona como un apototropaico que combate a demonios y enfermedades.

Fabricaron un falso fósil del yeti y aún así el sherpa que lo fabricó le prestaba reverencia al mismo.

Ban jhankri, un tipo pequeño de yeti, en este caso una hembra, raptó a un joven, practicó sexo con él pero al notar una cicatriz en él lo expulsó, Muy parecido a raptos ovnis y demás episodios daimónicos.

Uno de estos chamanes dice que durante 4 años estuve en un palacio dorado, de estos seres, que estaba muy a gusto y que se encontraba como en un sueño.

En muchas historias del budismo tibetano se producen batallas mágicas entre padmashamba y chamanes tibetanos, esto además de tener lecturas políticas y sociopolíticas también es un mitema comun, véase Moisés venciendo a la magia egipcia o San Pedro contra Simón el mago.

Es curioso pero en tibet y nepal, al hablar de los yetis por un lado existe una especie de evolucionismo ancestral, y se les considera antepasados primitivos de los hombres pero por otro lado está claro que tienen una naturaleza daimónica, de espíritus salvajes y ambiguos.

Mientras que para Milarepa estos demonios, a los que se enfrentaba, eran ilusiones, para el chamanismo tibetanos son reales. Sí, se puede hablar de diferentes niveles de realidad pero esto tiene mucho de ad hoc y de necesario sincretismo.

Existe un gesto chamánico, que enseñan los ban jhankri a los chamanes que consiste en tomar la comida con una mano palmas arriba y otra palma abajo. Esto es un gesto de dualidad de manera que se invocan a los dioses benevolos y se sacian a los dioses infernales.

Hay que entender que para los chamanes lo que sucede en el sueño, y en los trances es igual de real que la experiencia de vigilia. No están tan contaminados por nuestros prejuicios cartesianos.

Existe algo similar a los chakras entre los ikung del kalahari (katz 1973)

En el chamanismo tibetano no hay una posesión total sino que el dios entra a través de los canales energéticos del chamán.

One Reply to “Chamanismo tibetano”

  1. (Este comentario esta relacionado con el Post “Soy un mano que habla”).
    La mente es tramposa. Es una furcia impostora que nos encamina a sesgos cognitivos para robustecer prejuicios; de la cual solo podremos librarnos ocasionalmente bajo una óptica continua y disciplinada de autoconciencia.
    Richard J. Heuer, Jr. (1999). Psychology of intelligence analysis.

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