Diario de Yole, 21 de Enero de 2021

Tiempo de lectura: 2 minutos

Mañana

Qué dolor de cabeza tengo, ahora parece que se calma un poco pero tela. Sólo en el pequeño espacio de la meditación, donde fuerzo a que mi red neuronal por defecto cambie, encuentro cierta paz. Siddartha, en la novela de Hesse habla de la meditación como una narcosis y en momentos así reconozco que no me importan los límites de este camino.

Este asunto de la meditación es bien interesante ya que es una concentración de muchos trances posibles, es el más esencial de los éxtasis, sin necesidad de cavernas, hongos, rezos o música de tambores, solo prestar atención a un punto en concreto y soltar la tensión por defecto, superficialmente espontáneo, del conocer, absorber e investigar. Anoche mientras meditaba sentí como si mi cuerpo fuera mucho más largo y mi respiración adquirió, o al menos así percibí, una autonomía total. Quién te diga que la meditación es fácil miente pero en el momento vital en el que estoy veo que es una técnica imprescindible, todo hombre que se pretenda libre debe incidir en el palacio de su mente y saber apagar el ruido propio de una configuración biológica limitada y los bombardeos de la sociedad de consumo, control y espectáculo.

Tarde/Noche

Una buena siesta ha aliviado mi dolor de cabeza, después de la siesta mi novia y yo hemos tomado leche de coco, he vuelto a Twitter, he puesto un meme estúpido y me he arrepentido de entrar. Estos días mi productividad es baja, no estoy en conexión con todas mis posibilidades. Eso implica tomarme en serio mi vida y mis ambiciones y aplicar mucho de los sistemas y consejos que leo a mí vida.

Ahora mi novia y yo estamos viendo lo de probar con un canal de Youtube, tenemos habilidades complementarias y podemos tener tirón.

También he terminado una partida de rol que me había comprometido a dirigir, no me ha salido el resultado querido, mis ideas no han fluido pero en eso consiste crear, las malas ideas deben expresarse también. Mi idea para aprovechar esto es reconvertir estás partidas de rol en historias cortas. No sé, ideas, ideas.

Quizás medite ahora un poco más, está dejando de ser una obligación para convertirse en un placer, me permite salir del torbellino de ideas y acciones y descansar en la transparencia del testigo, el ojo del huracán amigos.