El ejercicio físico mejora tu productividad

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Llevo años acumulando una creencia que creó que es errónea y perjudicial, casi patógena. La creencia de que existe una contradicción entre ejercicio físico y productividad.

Esta creencia parte de la obviedad de que mientras uno está haciendo ejercicio físico no está escribiendo, trabajando, buscando trabajo, cultivando tomates o conspirando para cambiar el mundo. Y no sólo eso, dado lo limitado de nuestra energía y de nuestra fuerza de voluntad todo lo que dedicamos al deporte son energías que ya no podemos consagrar al esfuerzo de cultivar nuestra carrera profesional.

Pero pasa una cosa curiosa, después me encuentro con muchos perfiles de personas que cultivan su cuerpo de manera espartana y que al mismo tiempo tienen muy ordenada su vida en casi todos los aspectos. Y es por eso que aquí voy a defender la idea contraria, el cultivo físico puede ser un motor impulsor de la carrera profesional.

Primero me gustaría hablar de la niebla mental, esos días en los que los procesos de pensamiento están enturbiados y uno se sienta como una babosa atrapada con pegameto al sofá. Siempre me sucede eso cuando mi actividad física es cero. Nunca me ha pasado porque haya dedicado mucho de mí al ejercicio y por tanto haya quedado agotado sino suele pasar cuando me despierto, me voy al sofá y del sofá a la silla y de la silla a la cama. El ejercicio, debido a la movilización de la sangre, la linfa y el movimiento en general, que es el vector principal según el cual ha evolucionado nuestro cerebro, tiene un efecto tonificante que es muy fácil de experimentar.

También debemos hablar de la comparación-a-corto-plazo (CACP). La CACP señala que el placer y displacer de una actividad es siempre relativo a las actividades que hemos llevado a cabo hace poco. Esto lo descubrí trabajando, cuando venía de hacer trabajos aberrantes y duros como tener que limpiar estanterías atestadas entonces limpiar patas de somier con un trapo se convertía en algo relajante pero si en cambio estaba sentado y me tocaba limpiar patas de somier se convertía en un rollazo cuando era la misma puta actividad. Esa es la clave amigo, el deporte debido a su dificultad intrínseca puede funcionar como un comparador que mejore todo lo que hagas posteriormente. Cuando vengas de hacer ejercicio seguramente tener que ponerte a escribir tu libro se convierta en una actividad relajante.

Además no debemos obviar el efecto halo, tenemos la suficiente evidencia científica según la cual el ser humano es muy sensible a la belleza física no sólo en los asuntos eróticos sino también en aspectos mercantiles, judiciales y personales. Tener tu mejor cuerpo físico es ir por la vida con un +10 ¿Por qué no perseguirlo? ¿Por qué no añadir a todas estas ventajas la energía derivada de tener una salud óptima?