El imperio se resquebraja

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Anoche los trumpistas, jugadores de rol en vivo, asaltaron el Capitolio; reminiscencias de Boston y el té (1), síntomas de un giro autoritario en Occidente.

Estos tiempos exigirán nuestra valentía, inteligencia y compasión. Ayer, metido en la cama, con un pijama de ositos que le robé a mi novia, terminé de leer «la parábola de Pablo»: fascinantes las contradicciones de lo político y lo guerrillero, Escobar Gaviria; el narcotraficante millonario de izquierdas, financiador de escuadrones de la muerte derechistas. También se extraen enseñanzas propias del arte de la prudencia de ese lobro: cuidado con los consejos de los más cercanos (cuidan su interés y no el tuyo), no ataques a todo el mundo a la vez y llamar la atención puede ser un riesgo.

Escribir, desarrollar y crear, me fascina el arte y lo que puedo extraer de él pero al mismo tiempo me pregunto si no será inútil, quizás el meollo de esta época, las grandes batallas, se están luchando en otro sitio.

No, Yole, no hagas caso de ese FOMO (2). Al núcleo de la época se puede llegar desde varios sitios, la vida se articula en fractales, rizomas y holones (3). Mis inversiones están en la tecnología escrita y debo agotar este camino de alguna manera…

perseveraré.

Esta mañana, nada más despertarme, he tenido la tentación de masturbarme: estaba solito, calentito, rodeado por las mantitas, pero tengo clarísimo que parte del camino del poder es mantener una disciplina sexual, así que lo he evitado, no es fácil, a pesar de que escriba cosas molonas como que soy un guerrero de pura consciencia eso tiene mucho de postureo literario (4), soy un esclavo sociobiológico de impulsos previos, una hormiga en un complicado y complejo sistema sutil de castas. El poder nos atraviesa de manera literal con señales etológicas, feromonas y cableados cerebrales.

Necesito abandonar esta puta esclavitud moderna, la especialización, llegado a cierto punto, es una trampa, el credo de la hormiga. Tengo que recuperar tanto técnicas arcaicas del éxtasis como técnicas arcaicas de trabajo, no por una rebelión primitivista, la cual es tan obvia y tan fuera de época que es fácilmente aplastada por soldados armados fusiles de plasma, sino para integrar estas tendencias fosilizadas y olvidadas en el gran esquema civilizatorio. Las dialécticas de rebelde VS imperio son Marcos narrativos de perdedores. Yo soy el imperio, formo parte de ese antiguo Moloch, infiltrado en él quiero pulir la sangre, limpiar las heces y fundir las jaulas de hierro: forjaremos corazones, ojos color octarina y bailaremos desnudos en sus polígonos industriales abandonados. Pero aquí estamos en el terreno de lo poético, la poesía sin un manual adjunto de cómo destruir a los enemigos es masturbación semántica, por eso propongo este…

…Programa de sutilización de egregores imperiales

  1. Expongamos los diferentes facta y los corolarios que de ellos se extraen:
  2. Los tentáculos del poder son demasiado amplios y sutiles, entender que uno ya está atrapado por los micros macropoderes es un prejuicio útil.
  3. Muchos de nuestros sueños arcaicos de superación son fantasmas no resueltos del proceso civilizatorio, más que antídotos contra Moloch son síntomas, a saber, hay que entender que la caza-recolección y la conexión al 5G solo son contradictorios para humanos sin imaginación.
  4. Todo el odio que sentimos contra el centro comercial, onlyfans, autoestopistas, antidisturbios y magnates tecnotrópicos es legítimo, una pieza imprescindible en el ajedrez en 8 dimensiones que es la historia. Usemos ese odio para salvar lo que hemos construido, y a los linces, las ballenas, el polen, las caberneras, tus sueños y el espíritu de la roca nos necesitan.
  5. Por cierto, nosotros los necesitamos a ellos.
  6. La industria y la civilización es una ola gigantesca, una catástrofe natural de 10.000 años de antigüedad, ya germinada en cultos patriarcales, iniciáticos y nómadas. Enfrentarl está ola directamente es puro cristianismo. Seamos taoístas e inteligentes, que árboles y ceremonias del té crezcan en los resquicios y ruinas.

Notas

(1) la rebelión del té, parte de la mitología americana, también fue rol en vivo, con los colonos vistiéndose de indios. Está permanencia del disfraz, la postura y el rol demuestra los tejidos ficcionales que constituyen lo político.

(2) FOMO, fear of missing out: en épocas de abundancia industrial y de paradojas de la elección este sentimiento de estar perdiéndose algo se convierte en el síntoma del constante estímulo supernormal que es la sociedad de mercado.

(3) Fractales, particularidades caóticas que reproducen tendencias generales. Rizomas; conexiones caóticas sin una jerarquía clara. Holones: totalidades que son parte de una totalidad mayor. Estos tres conceptos son la semilla de un sistema filosófico por hacer.

(4) No es malo posturear literariamente, la imaginación y la ficción funciona como semillas donde germina la materialidad, en vez de consumir las ficciones publicitarias, las cuales responden a intereses ajenos y arcónticos, crea las tuyas.