El placer infinito

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ÉL; ojos de avellano, feo, atractivo, con mucho pelo y muchas entradas, musculoso, intelectual y airado. Decía que no me lo quería contar, a ver qué le costaba. Y es que os pongo en situación, yo tengo en gala explicarme claro y sin artificios. ÉL me dijo que tenía el secreto del PLACER INFINITO. Y para no creerle: artista, empresario, playboy, celebridad en los círculos underground…Imaginaos como me sentí. Quise interrogarlo, y usé un montón de excusas. El primer día recuerdo que me di un paseo con él y le compré un pastelico de carne. Al final acabamos hablando los elemento sadomasoquistas en las religiones extáticas y la explicación evolutiva y fisiológica del hecho.

El día después me enteré que esa noche íbamos a salir todos, y me arreglé ya que así tendría una excusa para encontrarme con ÉL. Buff, me costó un montón, había una tía, morena, piel lechosa, mandíbula recta y nariz fina que no paraba de hablar con él. Odié a esa zorra, que no sólo me ignoraba a mí, hecho ya aceptado sino que me robaba la atención de ÉL. Pero ÉL era inmune a las zorras, y cuando terminé la partida de dardos con el Bambi y el Virgus (dos desechos sociales con los que simpatizaba) se acercó con dos granizados, uno de fresa y otro de limón <<Para hablar de estas cosas necesitamos bebidas frías y dulces, para interrumpir, en un intervalo semicorto, el flujo alcoholico>>

Nos sentamos en la terraza, donde un chaval de pelo beattle, camiseta verde y nariz semiabulbada se enrollaba con una chica kawaii. Al principio hablamos de cómo las dinámicas tecnológicas y dopamínicas podían, de manera constante e inconsciente eliminar todo espacio de libertad y de autonomía <<y es que en esto, aunque con matices, estoy muy de acuerdo Theodore Kazcynski>>. No sé si eran los restos del alcohol pero una mezcla de impaciencia, justa ira y maquiavelismo me hizo activar sus resortes:

-Ya, pero yo considero que esto y el placer infinito son cuestiones diferentes, contradictorias diría. Que no pasa nada [nombre censurado], yo diría que es hasta sano mantener contradicciones para estimular la creatividad y un pensamiento sano.

-¡Tiene todo que ver!- Su justa ira ante mi provocación estalló – Freedom Club, en Industrial society and its future explica muy bien que el placer y bienestar psíquico depende de que de una manera sistemática tengamos retos, que de manera autónoma, podamos completar con un esfuerzo considerable pero superable. Esto, y la cuestión de cómo las corporaciones secuestran nuestra atención y sobrecargan nuestros circuitos de dopamina es clave.

Bebí un sorbo de mi granizado de fresa, el dulzor había desaparecido ya en los primeros sorbos y ahora me tenía que conformar con el hielo. Decidí provocarlo un poco más:

-¿Qué mas da obtener el placer antes o después? Además esa especie de tesis masoquista según la cual necesitamos más sufrimiento no encaja muy bien con el hecho de que los seres humanos sufrimos sobretodo en el trabajo y no en nuestras vacaciones.- Sabes que eso es una simplificación, y todo producto de no entender la tesis del PLACER INFINITO. Hay que entender primero la estructura cognitiva postpaleolítica, lo cual se resume en marcar objetivos y recompensas tanto en corto, medio y largo plazo. Si se descuidan, especialmente las del corto tienes problemas, y a eso- a ÉL se le veía muy emocionado explicando- le sumamos que dada la limitación de dopamina, cada uso que se da de ella que no sea sinérgico-circular, y para ello te aconsejo el texto de Yole «el trabajo os hará libres», es un desperdicio de un recurso, de una anticipación que no se puede usar en un círculo autoalimentante de reto-esfuerzo-placer.Estaba agobiado porque quería registrar tantas cosas como me fuera posible y también expectante pero entonces llegó esa maldita zorra, le susurró algo al oído y ÉL se levantó con una sonrisa pícara. En ese momento mi admiración por ÉL se resintió, me parecía increíble que prefiriese penetrar a esa joven, delgadita y núbil, que compartir conmigo su sabiduría y mis muy acertados comentarios.

Decidí pasar de él, con lo que me había dicho suponía que ya tenía rudimentos de cómo encontrar el PLACER INFINITO. Tenía que terminar de escribir un ebook, así que corté con un montón de memeces: porno, redes sociales, mensajitos de instagram, comida basura… sólo me dedicaba a escribir y mi recompensa era recostarme o mirar los pájaros, no me permitía. 11 días después escuché el zumbido del móvil, normalmente tengo apagado el teléfono para llevar a cabo con efectividad el ayuno de dopamina pero no pude resistirme, ÉL me había escrito:

Una vez más, la intuición ascética en el núcleo de la mayoría de las religiones tiene mucho de ver, al mismo tiempo debemos ser conscientes de la tensión hedonista y saber organizarla y jugar con ellas en términos lúdicos, es nuestro deber ético y óntico.

Debajo de esa chapa random, y es que seguía teniendo atravesado al cabrón por dejarme tirado, me mandó un mensaje de voz en el que decía que me iba a invitar a su chalet de la sierra. Pensé en no responderle, en hacer fortaleza de mi orgullo y joderlo un poco con mi rechazo, pero no recuerdo que puta excusa me puse pero tenía ganas de verlo, a él y a su chalet. Tardé media hora en llegar, pensé durante el camino que ese paisaje en el que el monte mediterráneo, los polígonos industriales y el monocultivo agrícola se combinaban sólo era feo en apariencia, y que daba mucho juego desde ciertas perspectivas estéticas. Llegué al muro de piedra, «la serretilla, 1883» leí, con resentimiento pensé en lo que molaba estar conectado materialmente al pasado. Toqué el timbre y me recibió en pantalones corto y con una bata de Krusty el payaso, me cuestioné como podia admirarlo a ÉL, nos sentamos en el sofá, me sacó una botella de horchata fría y un poco de vodka «para tamizarla» y entonces empezó con un montón de gilipolleces:

-Lo que te perdiste el otro día, increíble, que coñito, que tetitas tan pequeñas y jóvenes, y no te creas que sólo me conformé con derramarme sobre ella, no, me apetecía practicar un montón de sacrilegios y así hice: la até, le di un buena hostia, le dije puta y zorra y al final acabé dentro de ella, mientras le decía que la quería. No sé si ella quiere monogamia pero que yo quiero monofollarla un tiempo lo tengo claro y meridiano. Qué dulce y rico ese bocado.

-Todo eso es un montón de mierda- le dije a ÉL

-Jaja ¿Qué te abruma joven?- ¿Es que se la sudaba todo?

-Pues que yo te admiraba, y decías que tenías el secreto del PLACER INFINITO y te persigo, y apenas te saco información, al final, provocandote, porque sí, te provoqué para que hablaras, te saqué información y justo cuando estaba a punto de completar el sistema, cuando había escuchado toda tu charla hipócrita sobre postergar el placer, convertirlo en recompensa y generar más placer, pues nada, después de toda la chapa pseudo-ascética y de yo currarmelo y conseguir que disfrute de meditar, ya que es el único descanso que me permito después del duro trabajo, me encuentro a un tío que sólo piensa en follar y en beber bebidas dulces.

Te falta el concepto de comparación a corto plazo, ahora mismo, después de probar a esa zorrita cualquier estímulo sensual me es vano, en cambio tú, manteniendo la comparación a corto plazo has conseguido tener la motivación para aguantar todas mis gilipolleces, perfectamente delineadas. Grábate esto, no existen los secretos, en una sociedad tecnológicamente avanzada la información es demasiado abundante y corre demasiado para que los secretos, en su significado preciso y estricto existan. Lo que si existen son conceptos ignorados y malentendidos y es por ello que tuve que aplicar muchos de los trucos del PLACER INFINITO: restricción, comparación a corto plazo, recompensa en corto/medio/largo para que interiorizaras, realmente, estas enseñanzas tan necesarias.

Yo y ÉL seguimos hablando toda la tarde. Acabamos cenando tártar de queso y me contó más cosas, que si la sutilización de los cuerpos hedónicos, sobre el la superación dialéctica del placer/dolor, la sombra daimónica y dinámica y la neuroreligión paleolítica.

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