El salario de los políticos

Tiempo de lectura: 2 minutos

Es un tema pasado de moda, ya no estamos en el momento populista del 15-M pero la verdad es la verdad, no importando el momento. En todas las democracias parlamentarias los políticos gozan de múltiples beneficios y privilegios, por una simple y sencilla razón: Ellos son los que deciden esos sueldos, la zorra cuidando a las gallinas. Esto viola el principio de separación de poderes y simplemente confía en que esa agregación de voluntades e intereses contradictorios llamada votar cada 4 años, influya en eso. Lógicamente no funciona, igual que no era democracia la monarquía tradicional por mucho que existiese un informe derecho a la rebelión como el que explicaba el padre Juan de Mariana. Idealmente el salario de los políticos debería ser el promedio de la país, así se evitarían trepas, se fomentaría la entrada de diputados de extracción obrera y se evitaría el resentimiento popular. Pero más allá de lo concreto creo que sería más interesante articular un nuevo órgano decidir que fuera el que decidiera los salarios de los políticos, funcionaría así:

Cada cuatro años se elige por sorteo, y de manera anónima, a un número X de ciudadanos, a éstos les llegan, por escrito, las propuestas salariales y argumentos al respecto de los políticos y este consejo decide. Es muy importante que este consejo temporal sea anónimo y privado, para evitar sobornos y amenazas.

Esto es mucho mejor que el modelo actual, ahora uno es esclavo de la lógica partidista, y tengo que tragar con los altos salarios de Podemos, por ejemplo, porque son mi voto útil. Respecto al sorteo está guay porque por matemáticas tiende a ser representativo del carácter de la población.