Esto no es música pa pensar

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La calle, la calle, la calle, te follo el culo gucciguccigucci quiero venderme pero no me compra nadie.

El meme verde descrito por Ken Wilber, la tolerancia relativista fruto de sociedades democráticas e industrializadas empieza a mostrar síntomas de agotamiento, si todo vale igual y lo mismo es la pistola de oro que Silvio Rodríguez entonces las estructuras mismas que posibilitan el discurso se ven amenazadas. Un mundo gobernado por Yung Beef sería Somalia, prefiero a un funcionario boomer, aburrido y frustrado sexualmente.

El problema de la basca es que no saben navegar entre paradigmas y túneles de realidad, es obvio que necesitamos retrocesos arcaicos, la naturaleza actual de nuestro desarrollo tecnológico y social tiene una impronta platónico-cristiana que tiende a la represión y negación del cuerpo individual y el deseo animal. Eso es así, otra cosa es que dinámicas imperfectas y dispositivos autopiéticos de control se aprovechen de las fantasías producidas en la periferia para generar elán vital en los periódicamente agotados centros imperiales.

Voy a intentar no regañar como millenial que soy, las dinámicas generacionales son obvias y muy susceptibles de camuflar el miedo a la vejez con regañinas sobreintelectualizadas. Solo quiero soltar semillas que vayan más allá, que quizás nos posibiliten no caer en dinámicas tramposas de torneo, donde cobramos en promesas mientras la élite de Silicon Valley se hace megamillonaria. De todos modos soy escéptico, y esto se va a quedar en la regañina, esto de escribir es itself una apuesta suicida, una premisa fracasada.

No importa, para llegar al valle de la verdad hay que transitar los caminos del error y más que hablar para los protagonistas de la escena cultural, los cuales tienen intereses de clase para que nada cambie, hablo para lo que estamos fuera, los que tenemos un maná creativo que no está explotando y colonizando, contradictoriamente y con colores, escenas, ángeles terribles, diablos dorados y desnudos tiernos los polígonos, oficinas y mente adormecidas de un momentum terrible en el que cerdos son asesinados con pistolas de gas para que boomers con problemas sexuales se sientan machos. Somos mejores que eso.