La noción de libertad es confusa

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En esto no soy demasiado original, ya preguntó Lenin aquello de «libertad ¿Para qué?», también Isaiah Berlin tuvo que diferenciar entre diferentes tipos de libertad. A mí me gustaría dejar el debate en un punto más claro y cierto, teorizar algo que ya está en el aire: en actitudes, comportamientos y conversaciones pero que aún está oscurecido por el error y la carga ideológica inconsciente que nos parasita.

Popularmente la libertad se entiende como libertad negativa, libertad de que otros no ejerzan violencia directa sobre uno. Libertad a la americana, no entres en mi patio trasero; don’t tread on me. El problema de esta noción es que es libertad de ermitaño, ya que solo en soledad se evitan las diferentes intromisiones, formales e informales, propias de vivir con otros humanos. Esta idea de libertad obvia una cosa de la que los antiguos eran muy conscientes, una pena terrible, casi peor que la muerte, era el ostracismo, ser expulsado de la polis no sólo implicaba frío y hambre sino no poder participar de toda una trama de posibilidades, de potencias, que hacen que la vida sea buena.

Potencia, este concepto me gusta más, ya que no está contaminado por la insidiosa idea de libertad negativa. Pensar que lo único que importa son las intromisiones humanas es un error, sí, el vecino puede ser por culero pero también aumenta mis potencias, mis posibilidades de ejercer acciones en el mundo. Es por eso que muy pocos defensores de la libertad, loables algunos, son coherentes y se entregan al ermitañismo, porque la sociedad proporciona un catálogo de potencias (sexo, sanidad pública, tecnología, sociabilidad, protección, diversiones) que no son posibles en la cabaña en el bosque. Entendiendo la noción de potencia se disuelven muchos debates absurdos y se llevan a lo concreto: las cuarentenas y el distanciamiento social ya no serían una forma de represión sino el ajuste de unas potencias (salir de fiesta) en pro de otras potencias (estar vivo); esto no resuelve el debate, claro, habrá que calcular, ir a lo específico, ver las preferencias individuales y sociales pero eliminamos un Ídola fori, que siempre viene bien.

Aclaración necesaria

Nada en contra de la cabaña del bosque, en ciertas circunstancias, momentos y personalidades funciona como un activador de potencias, un eliminador de angustiosos obstáculos propios de la sociedad de masas.