La sociedad es un shit-test masivo

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que salieron de putas por Colorado en miríadas de autos robados por una noche, N.C. héroe secreto de estos poemas, follador y Adonis de Denver -regocijémonos con el recuerdo de sus innumerables jodiendas de muchachas en solares vacíos y patios traseros de restaurantes, en desvencijados asientos de cines, en cimas de montañas, en cuevas o con demacradas camareras en familiares solitarios levantamientos de enaguas y especialmente secretos solipsismos en baños de gasolineras y también en callejones de la ciudad natal, Allen Ginsberg

Toda sociedad mantiene su necesario grado de doblez e hipocresía, aquí hay un factor de asimetría informacional; nuestros mapas de la realidad siempre son más simples que los hechos de la vida. Pero esta no es la única explicación del fenómeno, hay más factores que exploraremos (1) pero hay uno, el del shit-test, que vamos a explorar en detalle:

Un shit-test es cuando una mujer te pregunta algo pero en realidad no le interesa tanto la respuesta como tu reacción a la respuesta, es la clásica averiguación de tipo indirecto (¿Te pasa algo? tú sabrás me respondió la zorra) para la que la mayoría de mujeres están mejor dotadas dadas sus superiores habilidades verbales y su acercamiento exigente e hipergámico al cortejo; la terminología viene de los polémicos pick-up artist, los cuales serán payasos, sin duda, pero han averiguado varias cosas. Lo peor que puede pasar con un shit-test es tomártelo de manera literal, es una trampa insidiosa que tiene una función muy útil, evitar el engaño masculino, éste, con tal de follar, dirá lo que la mujer quiere oír y es por eso que el shit-test no se puede responder tal cual, está blindado. Qué listas son las hembras, un aplauso sin ironía a ellas.

Pues bien, muchas veces la sociedad funciona como un shit-test masivo, nos socializan en una serie de valores, reglas (explícitas e implícitas) y formas de ver el mundo, pero después, subterráneamente, la sociedad se sostiene sobre la violación de estas mismas normas. Es el caso de las economías soviéticas que se sostenían mediante la existencia del mercado negro, pero no hace falta irse a regímenes derrotados, si repasamos cada uno de los valores sociales (igualdad, libertad, meritocracia, transparencia, ciencia…) podemos ver que siempre proyectan una sombra en la que medran individuos y grupos enteros. As above, so below, las sociedades proyectan una sombra, seguramente necesaria (2), es por ello que sin caer en un cinismo adolescente (la ortodoxia cumple una función) aconsejaría tomar las normas como una aproximación al mundo, un mapa imperfecto en cuyos bordes se puede leer hic sunt dracones, lo contrario es caer en esa psicología del sobresocializado, denunciada por Theodore J. Kazcynsky en Industrial society and its future, una psicología de la víctima, masoquista y domesticada. Si tú caes en eso después verás a altos cargos de podemos viviendo de puta madre, empresarios herederos hablando de meritocracia o feministas de cuarta ola, y género fluido, follando con tipos barbudos y fuertes que miden 1,93.

NOTAS

(1) Entre los factores que propician la hipocresía social tenemos que la creencia absurda funciona como marca identitaria, que en cualquier escenario de cooperación, en teoría de juegos, sale rentable romper la cooperación en momentos puntuales y, la más científica de todas, que los titanes previos al orden olímpico ejercen presiones desde sus cáscaras muertas.

(2) El Shit-test social es una putada, yo lo he sufrido, pero separa automáticamente a espabilados de borregos. No es algo que surja de manera planificada y conspiranoica, sino que es una estructura que emerge espontáneamente, como tantas cosas evolutivas: hongos, redes sociales, lenguajes…