Mitonarrativas fragmentadas

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Historias diferentes,contradictorias. Seres de cuerpo de diamante raptan ninfas, nacen, son despedazados y y tienen dos/tres padres. Intuyo que hay una constelación de significados ocultos, que emergen de la cultura oral, de las libidos y fantasmagorías colectivas, que me gustaría arañar, obtener.

Miro, automáticamente, mi rostro de 30 años, aniñado, un cuello cada vez más grueso. Como animales asesinados, mando mensajes a amigas, observó cómo las tapas de «Mi infancia» de Máximo Gorki, es restaurado. Me rasco la barba, pienso en futuros cvltos y fantaseo con dejar que emerjan nuevos mitos, que florezcan mil flores. Recibo gratificación, pequeña y adictiva, de la redes sociales y reconozco en ello carencias bastantes naturales y normales. La cultura como enfermedad, como un opio que sana el dolor propio de la existencia, frente a eso pienso en una nueva cultura, capaz de trabajar todo eso no desde el consumismo absurdo sino mediante concienciación, éxtasis y retorno al cuerpo. Planeo nuevos mitos, le doy historias a seres apenas conocidos, hago que viejos seres tengan sus propias historias, aumentó su eco en los egregores de la atención y la memoria. Soy consciente de cuánto es posible haciendo el trabajo debido en el momento debido, a saber, sentarme y dejar que ideas fluyan, corran y recorran las creodas propias del logos faríngeo.