Nunca tuve cojones para gramear

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Estructuras limpias y minimalistas, colores mate que veo en vídeos de youtube y que alimentan el parásito aspiracional, etiología neolítica, que en mí habita. De pequeño me robaron mi piel: me enseñaron a no cagarme encima, me reñían, proceso necesario y cruel, cuando me ponía en esa vieja esquina y gozaba del placer de la retención y expulsión, descrito por Freud y extendido, a modelos biofísicos, revoluciones, orgasmos y OVNIS por el loco de Wilhelm Reich.

Miro su nombre y pienso en Inditext

Expansiones de la inteligencia, momentos de genialidad que vienen a mí en la noche: SMILE al cubo, expansión tecnológica, vuelta a la selva; retornos alegres al mono, intento de vez en cuando gatear y aumentar mi velocidad de cuadrúpedo, olvidarme de las gilipolleces, mejor dicho, inflaciones, aéreas y mercuriales consagradas por el poder académico: Despachos, hipocresía, respetabilidad, el movimiento de lo múltiple a lo uno [Plotino pervertido para construir rascacielos y redes neuronales de alta complejidad]. Esto que escribo es un fracaso, participa de lo mismo que denuncio, una hipocresía y doblez fundamental que espero que me espabile.

El rey soy yo, ése es el hechizo declarativo fundamental, una semilla de poder: el anarquismo entendido como un pobrismo y humildismo está consagrado al fracaso, esto explica porque la gente se flipa con serpientes en banderas amarillas; quieren ser reyes y por eso la respuesta, extraña y por eso prometedora, es convertir a todos, en maneras raras, diacrónicas y de color octarina, en monarcas. Pulpo que ahora es dragón y hombre, en movimientos psicodélicos como los de tu imaginación bajo la ingesta sonora de Grateful Dead.

Afuera llueve,

Invoco disparos de nieve para generar un chute de dopamina; soy un saco de carne que juega al juego de subir de niveles bioquímicos ¿Habrá belleza en estas mitocondrias y sacos protoplasmáticos que se autoengañan constantemente? Murcia, la tierra que no elegí, tiene vetas de paganismo y Mirto, catolicismo mestizo y contaminado que alguna élite y vanguardia debemos trabajar.

Estoy muy lejos de mis ideales, de lo pensado y deseado pero me salto esa barrera, autoimpuesta y osmóticamente aprendida, navego en la suciedad y en la contradicción para participar del más viejo y original juegos kósmico: la creación de estructuras más complejas y bellas, el agotamiento y orgasmos [la putrefacción y regreso] de las mismas: Soy una flor que se mueve y habla, abejas invisibles extraen de mí néctares y producen licores que en tres semanas raptaré.