Tras el grito

Tiempo de lectura: 2 minutos

Este libro de Johan Hari me pareció magnífico, todo un recorrido por el pasado, presente y futuro de la guerra contra las drogas, desde los aspectos más generales hasta las historias más personales. Aquí os dejo las notas y apuntes que tomé durante su lectura:

Apuntes

El origen de la prohibición es racista, y se promueve al resto del mundo gracias la hegemonía de estados unidos.

Los adictos, antes de la prohibición, tomaban morfina barata, limpia y seguían con sus vidas profesionales y cumplían la ley. La prohibición crea la sobredosis y obliga a caer en la delincuencia.

Los arrestos, debido al vacío de poder, crean más violencia

En pleno apartheid Sudáfrica tenía un porcentaje menor de presos encarcelados que EEUU, a pesar de que el consumo y el tráfico de drogas está igualmente extendido.

En EEUU la encarcelación por posesión puede implicar perder el derecho al voto, no recibir préstamos, desempleo…

¿Por qué si los polis no son racistas la policía se comporta de manera racista? Los arrestos en barrios blancos son más dificiles, más trabas legales, juicios más costosos… En cambio un negro no puede defenderse.

En un mercado competitivo e ilegal existe un incentivo a ser cada vez más violento. Eso explica la violencia del cartel.

El 90 por ciento de los consumidores de drogas consumen sin problema alguno.

Reflexión personal, hay argumentos de sobre para acabar con la guerra contra las drogas, lo que hay que investigar es por qué está guerra sigue en pie.

Hay una relación muy clara entre abuso infantil y consumo posterior de drogas.

Muchas veces los yonkis se meten placebo y siguen comportándose igual, eso se explica porque frente a la anomia moderna el mundo yonki implica un vínculo mínimo que les es valioso, sus colegas, sus rutinas de yonki…

En el mundo moderno hay una epidemia de soledad y de falta de sentido que induce a las drogas (este es un problema que hay que solucionar)

El verdadero Facebook que necesitamos es una tecnología que conecte, presencialmente, a gente afín.

El consumismo funciona como una forma de adicción general que solo podemos curar con tiempo libre, significado y vínculos.

Sólo el 17 por ciento de gente que usa parches de nicotina dejan el tabaco. Esto refuta la teoría farmacológica de la adicción.

Hay un montón de programas, en Suiza, Portugal, donde al adicto se le dan drogas y se le da apoyo, y hay evidencias de que conforme maduran, y conforme cambian sus vidas.

Hay una metáfora muy bonita: el yonki tiene un vacío que llena con droga, conforme llena ese vacío con familia, activismo, trabajo, deja menos espacio para la heroína.

La ilegalización incentiva a producir drogas más duras, ya que te vas a colocar y tienes que esconderte buscas un petardazo fuerte.